Explorar, jugar con sus amigos, descubrir cosas nuevas e investigar son acciones muy frecuentes en la vida de tu hijo diariamente. Igual que los golpes y moratones como resultado de estos divertimentos. De la misma forma, nos encontraremos con algún que otro chichón en la frente a causa de un coscorrón mientras jugaba con uno de sus amigos o simplemente una caída tonta. En este caso, debemos estar alerta las siguientes 48 horas por si aparece algún síntoma importante.

Normalmente, el chichón en la frente acabará siendo un susto que carecerá de importancia, pero aplicar frío con un paño y prestar la atención correcta las primeras horas será fundamental para descartar daños. A continuación, os contamos ¡todo lo que debéis saber en caso de coscorrón!

 

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Síntomas de alerta que debes tener en cuenta

 

Lo usual en caso de un golpe en la cabeza es la aparición de un chichón o hematoma en la frente que producirá dolor e hinchazón durante unos días. Sin embargo, en algunas ocasiones puede llegar a ocasionarse una conmoción cerebral a raíz de un movimiento del cerebro dentro del cráneo.

Algunos los síntomas de alerta que debemos tener en cuenta si aparecen en nuestro hijo y con los que tendremos que llevarlo a urgencias y ser visitado por un pediatra son:

  • Somnolencia excesiva. No es necesario mantener despierto al niño después del golpe, pero sí controlar que cuando despierte lo haga con total normalidad.
  • Vómitos repetitivos.
  • Pérdida de consciencia.
  • Visión borrosa.
  • Alteración del habla.
  • Adormecimiento de algún brazo o pierna.
  • Problemas de coordinación como caminar.
  • Llanto permanente.

Durante el camino al hospital evita que ingiera alimentos o líquidos. En el caso de sangrado, cubre la herida presionando la hemorragia con un paño limpio.

 

Edad más frecuente de sufrir un chichón en la frente

 

En torno a los 2 años, es cuando el niño es más propenso a sufrir este tipo de accidentes, intentando explorar, investigar y descubrir todo lo que sucede a su alrededor. Son muchos los que empiezan a caminar con esta edad y, por lo tanto, es el momento más torpe del niño y más propenso a las caídas.

Asimismo, debes saber que muchos niños de estas edades tienden a golpearse la cabeza cuando se encuentran nerviosos. Recubrir el suelo con almohadones puede ser una solución para prevenir los chichones en la frente causados por el nerviosismo. También, podremos ver cómo los ojos del niño pueden volverse morados después de hacerse un chichón. ¡No te asustes! Es una reacción que produce el organismo cuando la sangre acumulada en la zona hinchada drena hacia otras zonas faciales.

 

Prevenir las caídas

 

Siendo conscientes que los golpes en la cabeza son los accidentes infantiles más frecuentes, prevenir este tipo de caídas puede ser muy efectivo. Sobretodo en las edades que empiezan a caminar y los tropezones son constantes. Adaptar nuestra casa puede ser una gran solución, cubriendo los picos de los muebles, añadir cierres de seguridad a las puertas, comprar zapatos o calcetines con suela antideslizante para que no se resbalen y sobre todo evitar aparatos como podrían ser los vehículos infantiles mientras están en casa. Los cuales podrían hacer que se golpearan con algún mueble y acabasen en el suelo del impacto.

Son muchas las prevenciones que podemos aplicar a nuestra casa, incluyendo quitar alfombras y cables para que no se tropiecen. Pero al final, lo más recomendable durante estos años de edad es llevarles de la mano en los lugares “peligrosos”, acompañarles hasta que junto a su confianza sepan caminar perfectamente. Además, durante estas edades es recomendable añadir productos a nuestro botiquín como la gama Nosacalm donde se encuentra el Bálsamo Árnica, un bálsamo en formato de tubo que gracias a sus propiedades alivia, refresca y reconforta rápidamente la piel tras haber sufrido alguna caída. Un producto indicado para las pieles más delicadas como las de los más pequeños, ya que no contiene ni parabenos, colorantes ni perfumes.

Como hemos comentado, los golpes en la cabeza son las lesiones más habituales en los más pequeños de la casa. Por eso, prevenir y estar alerta son factores que debemos incluir dentro de nuestro día a día. Prestando una mayor atención a nuestros hijos sobre todo durante la etapa de los 2 años. La mayoría de los chichones en la frente no son graves, pero según el tipo de golpe pueden llegar a ocasionar algún hematoma o lesión importante. Recordad que en estos casos el pediatra será quien valore el estado general y determine, mediante las pruebas necesarias, el posible daño cerebral del niño.

Algunos de nuestros productos NOSA son recomendados para las caídas o golpes de los más pequeños, siendo completamente eficaces para prevenir y combatir los posibles hinchazones y hematomas producidos por la caída.